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¿Con foils o sin? Los equipos Imoca toman partido

© Benoit Stichelbaut / Sea&Co
© Benoit Stichelbaut / Sea&Co

Cuando se acerca el final de las revisiones invernales de los barcos, los navegantes ya han tomado sus decisiones de cara a la próxima Vendée Globe. La próxima revisión, que todos los equipos han programado para el verano de 2016, solo afectará a adaptaciones a la navegación de tres meses en solitario. Ya no se podrá dar marcha atrás.

La aparición de un nuevo reglamento en la Clase IMOCA precipitó el movimiento. Regatistas y arquitectos, tras constatar que ya no podían mejorar sustancialmente las mejores unidades de las generaciones anteriores, optaron finalmente por una vía radicalmente nueva con la aparición de los foils. La tendencia iniciada por las máquinas de la Copa America, y posteriormente por los grandes multicascos oceánicos, ha llegado pues a los monocascos. Recordemos que, simultáneamente, la clase Mini también decidió autorizar que se añadieran foils en los prototipos.

Por lo que respecta a las nuevas unidades, no hay dudas: excepto Nandor Fa, cuyo Spirit of Hungary mantiene una concepción clásica y una construcción en la que los criterios económicos han sido determinantes, todos los IMOCA60 de nueva generación estarán provistos de foils. En cambio, los puntos de vista están más equilibrados entre los que zarparán con unidades anteriores ya probadas.

La revisión de Jérémie Beyou

El patrón de Maître CoQ luchó mucho tiempo en el seno de la clase IMOCA para que no se autorizaran los foils, no por negarse al progreso, sino porque consideraba que los nuevos apéndices conllevarían unos sobrecostes consecuencia de la construcción o de las modificaciones de los barcos (actualmente se habla de presupuestos de 300.000 €). Pero cuando la clase adoptó el nuevo reglamento, Jérémie no dejó de observar los veleros de nueva generación. “Como en toda innovación de este tipo, los progresos fueron muy lentos al principio. Algunos dudaban: ¿lo que se ganaba con los foils en determinados rumbos podía compensar lo que se perdía en rumbos de ceñida con un plano antideriva mucho menos eficaz que en los monocascos equipados con orza? Además, pronto pudimos ver que el margen de progresión era enorme. El resultado del Banque Populaire VIII en la Transat Jacques Vabre acabó de convencerme de que pronto o tarde tendría que pasar por ahí…” La retirada del Maître CoQ en estamisma regata permitió además a Jérémie y a su equipo técnico iniciar la revisión de invierno antes para estar listo para navegar al mismo tiempo que los otros barcos. La Transat New York-Vendée (Les Sables d’Olonne) permitirá a Jérémie probar su barco y cualificarse así para la Vendée Globe. 

Una configuración clásica para PRB, SMA y Groupe Quéguiner Leucémie Espoir

Para los otros IMOCA60 de la generación 2012, la problemática ha sido distinta. A bordo del SMA, la revisión consecuencia de la reparación del barco tras su escapada irlandesa es sufcientemente importante como para no introducir nuevos elementos. Con el PRB, fortalecido por las modificaciones efectuadas durante la evolución del barco, Vincent Riou sabe que dispone de uno de los barcos más rápidos de la flota.

Para Yann Eliès, la problemática es algo distinta: “Está claro que los foils aportan un suplemento de velocidad no despreciable. Como todo el mundo, nosotros también nos planteamos la cuestión de saber si nos lanzábamos por esta vía. Hemos renunciado por varios motivos: ante todo, la revisión empezaba tarde y nos arriesgábamos a perder un tiempo de navegación indispensable. Además, no hay que olvidar que añadir foils solo se puede concebir en un cuadro global. Introducir foils es modificar sensiblemente el rol de los timones que sirven de plano antideriva. Finalmente, para llevarlo a cabo correctamente, es una operación que exigía una inversión financiera y humana que no teníamos. Teniendo en cuenta todos esos parámetros, hemos jugado la carta de la fiabilidad mejorando lo existente.”

Vincent Riou, por su parte, es más radical. Desde su punto de vista, un IMOCA60 clásico conserva todas sus posibilidades de ganar. “No hemos encontrado motivos para equipar el PRB con foils porque no tenemos más motivos para ganar con foils que sin… Sería necesario que los foilers progresen aún mucho para tener más posibilidades que nosotros de ganar la Vendée Globe.” Vincent Riou contradice claramente la tendencia general. Las primeras respuestas las tendremos en la Transat New York – Vendée (Les Sables d’Olonne), en un recorrido que, a priori, debería favorecer a los foilers.

A largo plazo, todo el mundo parece convencido de que los foils son el futuro de la clase IMOCA. Pero esta Vendée Globe 2016 marca una transición y nadie puede decir cómo se comportarán los foilers en una regata de varios meses. Según algunos cálculos, los IMOCA60 equipados con foils salen con una ventaja potencial teórica de tres a cuatro días en una Vendée Globe, de acuerdo con las simulaciones meteorológicas realizadas. Pero del dicho al hecho hay un trecho, y de la teoría a la práctica hay un paso que habrá que franquear. Proponer enfrentamientos tan abiertos es también parte de la riqueza del Campeonato IMOCA Ocean Masters.


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