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Semana 3 de la Vendée Globe: la cuestión es saber administrar

  © Yann Riou / Gitana SA
© Yann Riou / Gitana SA

Una Vendée Globe no tiene nada de uniforme ni de lineal. Hay que saber apechugar cuando el viento escasea y apretar el acelerador cuando las condiciones son favorables. Es lo que están haciendo a la perfección el líder Armel Le Cléac’h y algunos más.

Apretar el acelerador, echar carbón a la máquina, gas a fondo… son todas ellas expresiones que se usan habitualmente, pero que a nivel de una Vendée Globe no significan gran cosa. Porque no es apretando un botón como se corre más. En cambio, de lo que se trata es de gestionar, tanto en los momentos favorables como en los desfavorables. Esa es una de las principales claves del éxito o del fracaso. A lo largo de 80 días, hay que saber administrar tanto al navegante como a su montura (¡algo que tiene mucho mérito cuando se navega a 20 nudos de media en el ruido ensordecedor de los IMOCA!). Hay que saber remendar las innumerables averías que se sufren, pero solo en el momento adecuado. Sobre todo hay que evitar pasarse de revoluciones, tanto del hombre como de la máquina. También hay que aprovechar los puntos favorables y apretar a fondo cuando se presenta la oportunidad, ¡pero solo cuando se presenta la oportunidad! Los riesgos inútiles son eso, inútiles.

Eso es exactamente lo que hace Armel Le Cléac’h, y no solo desde anoche. Acordaos que hace unos días, cuando iba detrás de Alex Thomson,  soltó una frase durante una conexión: “No me meteré en la zona roja, estar delante en Buena Esperanza no sirve de mucho”. Gran sabiduría la del patrón del Banque Populaire VIII (por algo le llaman El Chacal), que esperaba su momento. Pero en cuanto se ha presentado la oportunidad…

Esta se presentó ayer, cuando su rumbo -a 110 grados del viento- y el estado de la mar –relativamente tranquila por tratarse del Índico- le permitieron colocar una banderilla. Ahora sí, como un buen jugador de ajedrez, Armel Le Cléac’h sacó provecho de su ventaja: sabe que el Hugo Boss tiene su foil de estribor dañado, sabe que a este ángulo y con esta fuerza del viento puede sacar partido a su nueva tecnología. Constata que va dos nudos más rápido que Alex Thomson, incluso a veces tres. El mensaje enviado a su adversario no puede ser más claro. En resumen dice: “Querido amigo, en cuanto el viento venga por la izquierda de nuestros barcos y el mar lo permita, iré más rápido que tú”. Para Alex Thomson, esta confirmación cifrada debe ser dura de roer. El galés solo puede rezar para que la meteorología mande más bordos amurados a estribor, es decir las condiciones en las que puede usar su foil intacto, el de babor. Cuando el viento llegue por la derecha, el Hugo Boss podrá hacer frente al Banque Populaire VIII con armas iguales, e incluso ser más rápido. No hay que pensar que todo está decidido: el jueves, una depresión procedente de Madagascar se interpondrá en el camino de los líderes y probablemente les obligará a trasluchar. Ten paciencia, se dice Alex, royendo su foil convertido en freno.

Los 10 primeros van todos rápidos

También Sébastien Josse administra muy bien. Tras un fin de semana difícil, ha conservado su tercer puesto, aunque ya acumula 500 millas de retraso respecto de los dos líderes, a quienes acompañó hasta Buena Esperanza. Desde hace unas horas vuelve a navegar a velocidades elevadas. Detrás, el tiempo es más bonancible. Ha gestionado su posición mediante numerosas maniobras para no perder el tren del nuevo viento y ha aprovechado el buen tiempo para revisar a fondo su barco. Para él, “vuelve a empezar” y esta noche ha afirmado que no se trata de tomar riesgos desmesurados para arañar unas pocas millas absolutamente inútiles.

Es mejor mantener el ritmo y esperar que se presente una oportunidad. “Si se frenan delante”, entonces sí que subirá el listón de los riesgos. Pero no antes, ni de cualquier forma.

Lo mismo sucede del cuarto al sexto, el grupo en el que Jérémie Beyou, Paul Meilhat y Yann Eliès son conscientes de que hay que modular sus esfuerzos. Cerca del podio virtual (¡de todas formas, el líder les lleva entre 800 y 1.100 millas!) esos tres miembros de la fábrica de campeones que es el Pôle Finistère Course au Large, también saben lo que es administrar. Rápidos ahora que mantienen medias altas, con un balance de millas justo por debajo de Armel le Cléac'h pero por encima del de Alex Thomson. Son conscientes de que si consiguen terminar esta Vendée Globe (algo que hasta ahora no ha conseguido ninguno de ellos, porque Paul es neófito y Jérémie y Yann se retiraron en ediciones anteriores), conseguirán una buena clasificación, incluso muy buena. También saben que, aunque el ritmo sea muy rápido, aún faltan dos tercios del recorrido y por tanto muchas incidencias, que pueden tumbar la balanza a favor o en contra.

Amurados a estribor encima de una depresión, el grupo Dick-Ruyant-Le Cam (y en menor medida Kito de Pavant) también van lanzados al ataque. Se nota que el foiler St-Michel - Virbac de Jean-Pierre Dick es esta mañana el más rápido del grupo. Su posición se extiende en diversas latitudes, con Jean Le Cam el situado más al Sur en los Rugientes Cuarenta, mientras Thomas Ruyant está dos grados más al Norte y Jean Pierre Dick evoluciona en medio y delante de sus dos trayectorias. Kito de Pavant, por su parte, ha conseguido deslizarse debajo del anticiclón de Santa Helena y debería poder seguir la pared de los hielos sin demasiados problemas en el océano Índico, incluso si la longitud del cabo de Buena Esperanza aún está a unas 1.000 millas por la proa.

Poco viento para el pelotón

Los diez primeros, por tanto, están gestionando circunstancias favorables: viento sostenido, buenos rumbos, ritmo elevado. Pero a partir del onceavo clasificado, hay un cambio radical de ritmo y de ambiente. Aquí se las tienen que apañar con tiempo demasiado bonancible. En la latitud de Porto Alegre, no se puede estar muy contento cuando hay que lidiar con vientos débiles, a veces de menos de 6 nudos. “Estoy harto de anticiclones”, se ha sincerado Conrad Colman, que deberá seguir teniendo paciencia “al menos un día y medio más” antes de poder surfear por las latitudes australes. El buen viento está a unas 300 millas al Sur de su posición; muy lejos cuando se navega a entre 5 y 8 nudos. Situados entre 3.000 y 3.300 millas detrás del líder, estas malas condiciones afectan a todos los barcos situados entre el 11º y el 19º puesto.

Alan Roura, Enda O’Coineen y Pieter Heerema se han acercado a Brasil mucho antes que el pelotón. Están rodeando el anticiclón por el Oeste. Es una jugada con pocas posibilidades, pero que puede acabar dando buen resultado. Tendrán mucha diferencia lateral en contra, ¿pero quién sabe? De momento, en las últimas 24 horas los tres han cubierto unas 50 millas más que los otros barcos del pelotón. Habrá que ver por tanto qué acaba sucediendo.

Tanguy de Lamotte, de vuelta a Les Sables d'Olonne

Tras la retirada de Tanguy de Lamotte esta noche, Sébastien Destremau y Dídac Costa cierran oficialmente la marcha, en 24ª y 25ª posición. Desde ayer el catalán ha recuperado más de 80 millas al francés y el One Planet One Ocean ya solo está a 143 millas del TechnoFirst-faceOcean. También ellos tienen que administrar los momentos favorables y los desfavorables y disputan otra regata dentro de la regata por el farolillo rojo, a 4.000 millas de Armel Le Cléac’h.

Un momento de muchas emociones espera a Tanguy de Lamotte y a cuantos vayan a recibirlo en su entrada en el canal de Les Sables d’Olonne sobre las 12h30. Mientras esperaban la subida de la marea, Tanguy y su equipo se han divertido dibujando un corazón en la bahía. Bella iniciativa de quien se ha esforzado en llevar solo su barco a buen puerto “para respetar el espíritu de la Vendée Globe”. 

 En breve.- En las posiciones de las 9h de este lunes 28 de noviembre de 2016, Armel Le Cléac’h se ha recolocado exactamente en la proa de Alex Thomson, y en la operación ha perdido dos millas y media (mantiene 28 millas de ventaja). Los dos primeros rozan la pared del límite de la zona prohibida por hielos, que tienen a solo 5 millas a su derecha. Han perdido un poco de velocidad –avanzan a unos 18 nudos- antes de dirigirse hacia las Kerguelen. Sébastien Josse, tercero, lo ha aprovechado para recortar unas 10 millas. Cabe señalar que solo cuatro patrones han sobrepasado la barrera de las 400 millas en estas últimas 24 horas: Armel Le Cléac'h, 478 millas; Jérémie Beyou, 452; Paul Meilhat, 444, y Alex Thomson, 438. No ha habido ningún cambio de posiciones en la última clasificación, excepto del puesto 12 que Stéphane Le Diraison le ha birlado al japonés Kojiro Shiraishi.

Las imágenes de la tercera semana de regata

 


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